DESARROLLAR
COMPETENCIAS EN 2010
UNA APUESTA
PARA EL CAMBIO EN 2011
Nadie mejor que los miles de candidatos que buscan los servicios de Hays puede definir las especificidades que marcaron el mercado de selección español en este año 2010, reprimido por la congelación salarial y por la falta de confianza generalizada en la economía. Más de 4.000 profesionales quisieron hablarnos de sus experiencias y opiniones que, a pesar de ser pesimistas, ya prevén una acentuada dinámica de cambio para 2011.
Las dinámicas del cambio: motivaciones y dificultades
De modo general, la mayoría de los participantes de esta encuesta tienen empleo (81,5%) y una gran parte (64,7%) recomendaría su actual empresa a un amigo y familiar. Este porcentaje contrasta con un expresivo 74,6% que, quitando importancia a los riesgos de un cambio profesional en un período de inestabilidad, consideran seriamente buscar nuevos proyectos en 2011.
Estos valores parecen indicar que los encuestados, a pesar de estar satisfechos con la actuación de sus jefes, sienten haber agotado ya todo el margen de desarrollo profesional o salarial que su empresa puede ofrecerles de momento. Y de hecho, las perspectivas de evolución lideran las motivaciones señaladas para el cambio de empleo, registrando un aumento del 13% con respecto al año anterior, obteniendo un 59,2% de las respuestas.
La remuneración, satisfacción profesional y la calidad o importancia del proyecto están también en el top de las preferencias de los entrevistados, que en 2010 valoraron bastante menos la compatibilidad entre la vida personal y profesional. Los beneficios no financieros, además de muy importantes en la valoración de propuestas de empleo, constituyen también una fuerte herramienta de retención de talento en las empresas, según el 88,6% de los encuestados.
Si la gran mayoría de los profesionales demuestra interés en cambiar de trabajo en 2011, un sorprendente 58,1% afirma haber empezado ya una búsqueda activa de nuevos proyectos en el último año. El 42,7% apostaron por los contactos personales para identificar ofertas de empleo y un 25.4% confió en las agencias de selección como medio más eficaz de gestión de carrera. Internet también ha ganado adeptos entre los encuestados, reuniendo un 19,1% de las preferencias, seguido de un 11,9% que optan por contactar directamente con los empresarios.
Las empresas de trabajo temporal siguen generando bastante desconfianza entre los profesionales, y solo un 0,9% las consideran un buen medio para encontrar empleo. A pesar de todas las opciones disponibles en el mercado, el 37% de los encuestados destaca que ninguna de las propuestas que les hicieron satisfacía sus objetivos, mientras que un 35,4% no fue incluido o seleccionado en las ofertas de su interés. Estos porcentajes ayudan a explicar la elevada tasa de profesionales (31,4%) que lleva más de 7 meses buscando un nuevo proyecto profesional sin éxito.
No siempre ese cambio de empleo está de acuerdo a las expectativas. De entre los que aceptaron nuevos proyectos profesionales, el 59,9% encontraron valores salariales por debajo de lo esperado, 10,2% sintieron que su formación y cualificaciones no se adecuaban a la función y el 16,2% tuvieron que pasar pruebas lingüísticas. El 31,4% indica también los nuevos procedimientos o formas de gestión como la principal dificultad asociada a la adaptación a una nueva realidad o medio empresarial.
Casi un 80% de los profesionales demuestra un interés total en mudarse a otras ciudades de España en busca de nuevos proyectos. Las diferencias culturales tampoco parecen intimidar al 74,3% de los encuestados que aceptarían trabajar en el extranjero, pero influyen ciertamente en las regiones de su preferencia, ya que Europa, América del Sur y países de habla hispana en general reúnen un 91,3%, 41,2% y 41,8% de las respuestas. La perspectiva de trabajar en Norteamérica atrae al 65,7% de los encuestados, mientras que África y Asia atraen al 19,8% y 33%. Entre los que no tienen disponibilidad para abarcar nuevos proyectos fuera de España, los factores de orden familiar y personal parecen ser los principales motivos.
Atentos a las exigencias de un mercado que exige la máxima versatilidad, los encuestados han apostado por los más variados tipos de formación para enriquecer su currículum. Destacan las cualificaciones académicas, con un 63,2% de las respuestas, seguidas de cerca por el aprendizaje de idiomas (53,8%) como inglés, francés, italiano y portugués, que tienen sentido en un país que justo ahora está comenzando a apostar en serio por la formación lingüística como factor de diferenciación y competitividad. El desarrollo de competencias personales ha sido una preocupación para el 35,5% de los profesionales, seguido por las competencias técnicas específicas (27,8%) e informáticas (23,1%).
Componentes variables y beneficios para un mercado complejo
Cuando se les pregunta sobre el mercado de trabajo en general, apenas un 10,8% de los encuestados consigue encontrar buenas oportunidades disponibles, lo que también constituye un aumento del 6,5% en comparación con 2009. La parte dominante de profesionales que clasifica el mercado de "difícil" perdió algún terreno, situándose ahora en un 71,5% y son ya el 9,4% los que acreditan que por fin la situación empieza a mejorar.
La falta de confianza en la economía, los bajos niveles de crédito y liquidez y la deuda pública siguen siendo los problemas económicos más señalados por la mayoría de los encuestados, recogiendo un 58,8%, 59,4% y 28% de las respuestas, respectivamente.
La dinámica salarial de 2010 parece reflejar claramente los problemas referidos anteriormente; un 56% de los encuestados no recibieron ningún tipo de aumento, y para los restantes, los aumentos fueron moderados, no sobrepasando el 6% en la mayor parte de los casos (63,7%). Esto no impide al 45,7% de los entrevistados clasificar su paquete salarial como "aceptable", sin embargo contribuye ciertamente a la insatisfacción del 37,2% que lo clasifican de insuficiente. Sobretodo si tenemos en cuenta que el 55,5% asoció su último cambio de empleo a un aumento salarial y que atribuye por eso una clara importancia al factor remuneración.
Los componentes variables están presentes en el paquete salarial del 60,3% de los entrevistados, siendo calculados sobretodo a partir de resultados y objetivos individuales (61,6%) o de los resultados de la empresa (51,2%). Este componente se traduce en valores hasta el 25% del paquete salarial total, en la mayoría de los casos, pero llega a alcanzar el 50% para un 5,1% de los encuestados. A pesar de los percances de la coyuntura económica, apenas un 32,3% de los profesionales vio su remuneración variable reducida en 2010, con quiebras que raramente sobrepasaron el 25%.
Los profesionales en paro
Las opiniones del 18,5% de los entrevistados que se encuentran en situación de desempleo no difieren de las analizadas hasta ahora en ninguna de las cuestiones esenciales. De modo general, se trata de profesionales en desempleo desde hace menos de un año, que en su mayoría afrontaron procesos de despido (53,3%), quiebra de la entidad empresaria (15%) o pidieron la dimisión de su antiguo puesto de trabajo. Ya han participado en 6 o 7 entrevistas, como media, y utilizan sobretodo su red de contactos personales, Internet y consultorías de selección especializada para encontrar empleo. Confían más en las empresas de trabajo temporal que los profesionales en activo, atribuyéndole un 1,2% de las preferencias.
Estos profesionales demuestran mayor disponibilidad para ejercer funciones en cualquier ciudad del territorio español (85,6%) e incluso en el extranjero (76,6%), prefiriendo regiones como Europa (89,7%), América del Norte (53,8%), América del Sur (42,8%) y países de habla hispana en general (46,7%).
En cuanto a los encuestados que tienen empleo, valoran menos los beneficios no financieros en las ofertas de empleo que reciben, pero el 82,2% está de acuerdo en que se trata de un medio eficaz para retener a los profesionales en las empresas.
Para dar valor a su currículum profesional, el 52,1% apuesta por la formación académica y el mismo porcentaje optó por reforzar sus conocimientos de idiomas. El desarrollo de competencias personales, informáticas y técnicas, a su vez, reúne el 26,4%, el 23,6% y el 24,1% de las respuestas respectivamente.
